Estilo
Gemas dentales
Aplicaciones dentales personalizadas con cristales y composiciones limpias para sumar brillo sin perder elegancia.
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Grill completo Sonríes y se enciende entera: arriba, abajo, diente a diente, sin dejarse ninguno. -
Doble rombo con hilera Dos rombos delante y una hilera de cristales que sigue por los dientes de al lado. Se te va la vista siguiéndola. -
Aro y mariposa Un aro de cristales rodeando un diente entero y, dos dientes más allá, una mariposa de cuatro gemas. Te miran la boca dos veces. -
Rombo y dúo de cristales Empieza con un rombo al lado de los dientes de delante, sigue con dos redondos en el siguiente y todavía queda otro suelto al otro lado. Cuanto más miras, más encuentras. -
Mariposa de marquesas Una mariposa entera en un solo diente. Las alas son dos marquesas, esa talla alargada y en punta, y el cuerpo, dos cristales redondos. De las que paran una conversación. -
Marquesas gemelas Marquesa y cristal redondo, y otra vez lo mismo en el diente de al lado con la misma inclinación. La gracia está en la repetición. -
Marquesa a un lado Todo el peso a un lado, con la marquesa y su cristal a juego, y enfrente un solitario que equilibra. Asimétrica a propósito, y por eso no se parece a ninguna. -
Mariposa de plata Plata maciza, sin un solo cristal. No necesita que le dé la luz: la mariposa se reconoce de lejos y a la primera. -
Marquesa vertical Va de pie en un diente de delante, siguiendo su forma alargada. Una sola pieza, pero se nota nada más abrir la boca. -
Cristal aguamarina Azul sobre un diente de delante, entre puros cristales transparentes. Es el que siempre preguntan. -
Cristales repartidos Cristales sueltos por los dos lados de la sonrisa, cada uno por su cuenta. Brille donde brille la luz, siempre hay uno respondiendo. -
Un solo cristal Suele ser el primero: uno solo, al lado de los dientes de delante. Lo normal es salir pensando en el segundo. -
Cristal brillante Casi un tercio del diente. Da igual desde dónde te miren: engancha la luz. -
Solitario delante En pleno diente de delante, a media altura, justo donde le da la luz cuando hablas. Imposible que pase desapercibido. -
Cristal suelto arriba Hacia el fondo y arriba, donde no se ve al primer vistazo. Para quien lo quiere para sí mismo más que para enseñarlo. -
Cristal al fondo De frente casi ni se ve. Giras la cara, sonríes de lado y aparece. Ese es todo el truco.